Entiende qué se está comparando
Para interpretar una rebaja hacen falta un precio actual y un precio de referencia que correspondan al mismo producto y a una comparación explicable. Si falta esa referencia, no hay base para presentar un porcentaje como confirmado.
El cálculo matemático no verifica la calidad del precio de origen. Primero comprueba la referencia; después, si es fiable, calcula la diferencia.
Mira también la cantidad en euros
El porcentaje puede parecer grande o pequeño según el precio inicial. Comprueba cuánto pagarías finalmente y si ese importe entra en tu presupuesto.
Considera gastos, cupones y condiciones. Una rebaja visible puede tener un resultado distinto en la pantalla final de pago.
No dejes que el porcentaje decida por ti
Una promoción no convierte una compra innecesaria en ahorro. Pregúntate si elegirías el producto al precio final aunque no apareciera ningún porcentaje.
Si la oferta necesita una explicación complicada para parecer atractiva, para y revisa sus datos antes de actuar.
Consejos prácticos
- Comprueba que ambos precios correspondan al mismo artículo y variante.
- No publiques porcentajes sin una referencia de precio fiable.
- Calcula el coste final con envío y condiciones aplicables.
- Decide según la utilidad y tu presupuesto, no según la etiqueta.
En resumen
El porcentaje solo describe una comparación. La fiabilidad de la referencia y el precio final determinan si esa comparación ayuda realmente a decidir.